Me parece increíble que hace tres meses me estaba puteando abiertamente con el Puto Lindo, con ese pelado tatuado, gigante, que cada vez que lo veíamos entendíamos que alguna controversía habría, que algo pasaría y sin duda daría comentario.
Las personas se van, hasta las más fuertes, tenaces, hasta las que miran a la cara a la muerte cada día y le sonríen picaronamente, aquellas que viven la vida sin más y dejan de ser un número en cada palabra que dicen. Son esos personajes que admiramos, los que se mueren solo de cuerpo pero quedan eternos en nuestras mentes, donde sus creaciones pasan a la infinitud del tiempo, y al escuchar su voz volvemos a revivirlas, es curioso que esas personas tengan muertes trágicas, como si nos dieran una sacudida más antes de irse, de partir a predicar su locura en otro plano.
Ese sacudón feroz, como un eletroshock es lo que me impresiona y me deja sin palabras, equivale al grito de.

¡Vivan, hijos de puta, VIVAN!


Muere gente cada segundo, y la perdemos, se van, antes que nos hagamos una idea de su falta ya son polvo en la tierra, y se van. No sucede lo mismo con aquellos que se atreven a desafiar a lo establecido.

Desata tus cadenas y serás recordado, rompe tus cadenas y serás eterno.

Sigo sin creer que en tu cuenta de Twitter tu ultimo mensaje sea esto:

Este soy yo… http://tinyurl.com/cok257

Sigo sin creer que hayas sido la persona más inaccesible conocida y al mismo tiempo la más abierta. Sigo sin creer que no nos hayamos conocido en persona pero que tu recuerdo quede plasmado para siempre en las letras de millones de monitores, sigo sin creer que no estés cuando podemos ver tus videos y ahí estás... vivo, más vivo que yo y que todos, ¡Sigo sin creer que te hayas ido cuando parece que estás acá más que nunca en la vida!

¿Que va a ser de mi ahora que tu última voluntad fue decirnos?

¡VIVAN HIJOS DE PUTA, VIVAN!