Cachirusita Roja Versión 1.0
Nota: Esto lo escribí en el 2005, cuando era un tierno estudiante secundario.
Esta es la historia de Cachirusita, una dulce niña, que vivía en un bosque de ensueño, y salía por las tardes a recolectar hongos (chan!) y a “hablar con los animales” (CHAN!), claro, es de suponer, Cachirusita Roja levantaba cualquier cosa del piso y convengamos que en un bosque encontrar algún alimento que no sea horrible, te produzca un cólico o el mismo alimento te ataque y te mate (algún conejillo enfurecido quizás), por lo tanto cualquier cosa mas o menos estable y comestible era bienvenida para Cachirusita, de paso deliraba un poco.
Cachirusita sin embargo, ignoraba que en el bosque habitaba un lobo muy muy malo, pero la dulce niña que iba cada dos días a visitar a su abuelita (porque carajo no se mudaba con la abuela y listo) le restaba importancia al lobo feroz.
Cachirusita vivía sola en su casa a unas leguas de la de su abuela, y se mantenía con los hongos que vendía en el mercado...negro. Por eso la niña no cambiaba muy seguido de ropa.
Un día, en una de las visitas a su dulce abuelita, Cachirusita se encontró con el lobo feroz, ella siguió camino y encima lo rebajó,
Y al lobo le gustó???, no señor!!!, el lobo le gritó - “eh! Cachirusita, cambiate de ropa, sucia!!! - , con lo que la niña respondió – “ y vos ponete ropa lobo sexópata desnudista!!! – y al lobo le gustó??? No señor, pero se fue renegando a su casa a planear una venganza.
Aprovechando que la abuela de Cachirusita tuvo que salir de urgencia al proctólogo, el lobo decidió hacerse pasar por la abuela para comerse a la niña...y a ver, ¿no sería mas lógico que el lobo vaya y se la coma de una vez?, pero claro, era un lobo feroz, no un lobo con algo de sentido común, pero lo suficientemente inteligente como para idear un plan taaaaaaaaaaan complejo.
En fin, Cachirusita se iba a lo de la abuela y mientras juntaba hongos para vender, (y para hablar con los animales, después de todo, ¿cómo carajo hablaba con el lobo?, obviamente la dulce niña estaba ya muy limada), llegó a casa de la abuela y entró sin tocar (era una maleducada, después de todo vivía sola y el único ejemplo paterno que tenía era
Moraleja: El plomo es malo, y...depílense las cejas!!!!

